
arrasador cual mil corvillas,
por la noche le toca el turno,
por la noche de milla en milla.
Su zumbar despierta el sueño,
su zumbar entra en la mente
arrancando al nuevo dueño
que penetra suavemente.
¡Solo es viento! Nada mas,
eso es lo que parece.
Si te fijas... ¡ Ya veras !