
¡Eras todo tu, Alegria!.
Tus ojos brillando
intensamente cuando hablabas
me envolvia,dulcemente.
Tu rostro resplandecia
con un aura especial.
Eras todo tu, poesia.
Eras algo especial,
tus manos menudas
ligeras y habiles,
todo lo que hacias con ellas
¡era agradable!.
Verlas moverse
como a ti...
era poesia.
Verte ligero, moverte
como una paloma,
como un niño bueno
que no quiere hacer daño;
ni siquiera al aire
que al moverse se agita.
Por eso, andabas de puntillas
por la vida;
con cuidado, con dulzura...
¡eras todo tu poesia!.